Emilio La Rosa RodríguezVice-Presidente del Comité Internacional de Bioética de la UNESCO | |
En nuestro país, el cáncer es un problema mayor de salud pública. Se estima que cada año hay alrededor de 45,000 nuevos casos, de los cuales solo 25,000 son diagnosticados precozmente. Estas cifras aumentaran en las próximas décadas si no se ponen en marcha, a nivel nacional, las acciones de prevención adecuadas que permitan luchar de forma eficaz contra estas patologías malignas, que representan actualmente la segunda causa de muerte.
La prevención primaria de factores de riesgo de cáncer (tabaco, alcohol) y la prevención secundaria (despistaje sistemático) reducirían la taza de mortalidad por cáncer. El tabaco es un factor de riesgo del cáncer del pulmón, y el abuso del alcohol, del cáncer de la cavidad oral, faringe, laringe y esófago. La lucha contra el alcoholismo y el tabaquismo pasa necesariamente por una mejor y mayor información y educación para la salud. En el caso especifico del tabaco, es importante saber que el aumento del precio de los cigarrillos es una medida disuasiva, sobretodo en los jóvenes. Las campañas de información basadas en el miedo o la amenaza mortal del tabaco es ineficaz para disuadir a los jóvenes, porque a esa edad la muerte en aun una abstracción. Es mucho más efectivo sensibilizarlos sobre el comportamiento de la industria del tabaco, sus mentiras y sus estrategias para vender más en la población joven. Lo mismo podríamos decir en relación al alcohol, y agregar que los jóvenes están adoptando modos de consumo “toxico-maniaco”, en el cual los episodios de ebriedad aumentan considerablemente.
El despistaje consiste en detectar en una población aparentemente sana, una enfermedad (o un factor de riesgo) no conocida o asintomática, con ayuda de un examen que responda a los criterios de simplicidad, aceptabilidad, validez y costo adecuado. En el caso que nos ocupa, se recomienda el despistaje de los canceres de mama, de cuello uterino y colo-rectal. En cuanto al cáncer de próstata, lamentablemente el análisis del PSA (Prostate-specific antigen) no es muy especifico y no debe ser utilizado como examen de despistaje.
El despistaje de cáncer de mama es actualmente el medio mas eficaz para disminuir la mortalidad a condición que el programa sea riguroso en relación al examen, a los resultados que se desea obtener y al seguimiento de las mujeres que tengan un examen positivo (confirmación diagnóstica y tratamiento). En general, todo despistaje debe tener en cuenta varios factores: la participación, la periodicidad, el seguimiento, la calidad y la formación del personal. La participación debe ser importante (mínimo 60% de la población a riesgo) para así poder justificar los gastos que irroga este programa y reducir sustancialmente la mortalidad. El examen debe repetirse con una periodicidad de dos años y la eficacia del programa depende de un plan riguroso de calidad: controles del examen (evaluaciones del mamógrafo, de la calidad y la doble lectura de las placas radiográficas,..), de los exámenes anatomo-citológicos y del seguimiento de los casos sospechosos. La exigencia de calidad es importante porque los falsos positivos (se diagnóstica un tumor que no existe) y los falsos negativos (no se diagnóstica el tumor) deben ser mínimos, para evitar angustias y sufrimientos o falsas esperanzas, respectivamente.
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